Energía eólica
La energía del viento es una de las primeras de las que se tiene constancia, que ha utilizado el ser humano para distintos menesteres. La diferencia respecto a aquellos es que hoy día transforman el potencial del viento en energía eléctrica y antiguamente se convertía en energía mecánica (velámenes de las penteras fenicias y aspas de los molinos de cereal).
En último término todas las energías renovables proceden del sol. En el caso de la eólica, el sol calienta el aire de la atmósfera y lo pone en movimiento. Apenas el 2% de la energía aportada por el sol se aprovecha para obtener energía eólica.
Los parques eólicos son cada vez más numerosos. No es difícil encontrar, en nuestros desplazamientos por el territorio, decenas de aerogeneradores que convierten la energía del viento en electricidad para consumo humano. Pero en un futuro próximo se está pensando en instalar los molinos en amplios complejos situados en el mar.
Para la obtención de esta energía son imprescindibles los aerogeneradores. Existen distintos tipos: los VAWT y los HAWT. Los primeros tienen un eje vertical perpendicular al suelo y enfrentado al viento. Este sistema permite trabajar con altas velocidades de viento y además hace innecesarios los mecanismos de dirección. En su contra, estos dispositivos producen menos cantidad de energía eléctrica. Los aerogeneradores denominados HAWT son los más comunes y está muy potenciada su investigación y desarrollo. Aprovechan mejor las corrientes atmosféricas al estar situados entre 40 ó 50 metros de altura, pero no pueden aprovechar los vientos superiores a los 100 Km. hora. Los sistemas mecánicos que transforman la energía cinética en electricidad están situados tanto en la torre como en la góndola lo que hace que incremente su eficacia.
Desde 2006 también se comercializa un microgenerador eólico, a un precio asequible, de fácil instalación. Estos dispositivos pueden llegar a producir el 30 % de la electricidad que consume un hogar medio. El coste de uno de estos equipos productores de energía ronda los 2.000 € pero en algunos países europeos se conceden ayudas para su compra.
En algunos países del Norte de Europa ya se han construido parques eólicos mar adentro y es una tendencia que están estudiando distintos gobiernos europeos. La World Wind Energy Association (WWEA) señala que la producción eléctrica mundial anual alcanza los 73.904 MW, de los que el 65 % pertenece al continente europeo. El 90 % de los parques eólicos están situados en EE.UU. y Europa. Su pronóstico es que para el año 2010 la producción alcanzará los 160.000 MW.
- Una turbina eólica esférica genera electricidad para uso doméstico
Es más eficiente que las convencionales y saca partido a vientos muy flojos
La idea de ser autosuficientes energéticamente cala poco a poco entre los consumidores particulares, lo que está llevando a muchas empresas de ingeniería a diseñar nuevas propuestas tecnológicas para dar respuesta a esta demanda. Una de ellas es una nueva turbina eólica pensada para su uso doméstico. Se llama Energy Ball, tiene forma de esfera, aprovecha vientos flojos, por lo que muy pocas veces está parada, y es más silenciosa que un turbina de palas convencional. Para funcionar usa el efecto físico Venturi, lo que la hace hasta un 40% más eficiente.
Efecto Venturi
Esta no ha sido la única turbina con forma de batidora de huevos. La turbina Darrieus también adoptaba esta forma. Se trata de una turbina de eje vertical que debe su nombre al ingeniero francés Georges Darrieus, quien patentó el diseño en 1931 (fue producida por la compañía estadounidense FloWind, que quebró en 1997). La máquina Darrieus se caracteriza por sus palas en forma de C, que es lo que le hacen asemejarse a una batidora.
- Los molinos de viento buscan coches con enchufe
La tecnología que permita almacenar energía eólica sobrante para usarla cuando sea más necesaria está aún muy lejos de convertirse en realidad. Sin embargo, el sector español está interesado en otra opción que comienza a desarrollarse en Dinamarca: utilizar esta energía producida por los molinos de viento para recargar durante la noche flotas de coches eléctricos. En sí, se trata de usar los automóviles enchufables a la red como si fueran baterías.
Aprovechar la energía eólica para generar hidrógeno que luego pueda volver a transformarse en electricidad cuando se necesite o utilizarse en un coche con pila de combustible, si bien existen proyectos muy interesantes en España, como el proyecto ITHER de la Fundación del Hidrógeno en Aragón
- Siemens y E.ON construirán un parque eólico marino de 207 MW en aguas danesas
El fabricante alemán Siemens suministrará noventa aerogeneradores a la eléctrica E.ON, que promueve en el mar Báltico el parque eólico marino Rødsand II. El valor de la transacción asciende, según la eléctrica, a unos 275 millones de euros. La instalación estará lista en 2010 y E.ON estima que, a partir de entonces, evitará la emisión de unas 700.000 toneladas de CO2 al año.
Ubicado cerca de la isla danesa de Lolland y a tres kilómetros del parque de Rødsand I, Rødsand II tendrá una potencia instalada total de más de doscientos megavatios (cada aerogenerador Siemens, que tiene un diámetro de rotor de 93 metros, es de 2,3 MW de potencia). Además del suministro de las máquinas –informa E.ON–, Siemens también se encarga de los servicios de mantenimiento durante los primeros dos años de vida de la planta. El valor total del contrato asciende a unos 275 millones de euros.
Según el director ejecutivo de la división de Energías Renovables de Siemens, René Umlauft, “con aproximadamente 1.800 MW de potencia eólica marina instalada y solicitada, Siemens es el suministrador número uno de aerogeneradores marinos” (en la foto, parque de Lillgrund, entre Malmoe y Copenhague, con aerogeneradores Siemens). Rødsand I, operado por E.ON y su homólogo danés Dong Energy, también utiliza máquinas Siemens de 2,3 MW.
Ese parque, que fue conectado a la red en 2003, tiene 72 aerogeneradores. “Explotamos la experiencia de Rodsand I, un modelo exitoso que queremos replicar”, dice Cord Landsmann, de E.ON. Una vez conectadas las noventa máquinas de Rødsand II, E.ON estima que evitarán la emisión de 700.000 toneladas de dióxido de carbono cada año.
El nuevo contrato entre las dos empresas alemanas sigue a un acuerdo marco de 1.150 MW firmado hace escasas semanas (Boletín Eólico 15/09/08). Aquel acuerdo abarca un total de quinientos aerogeneradores que se destinarán a proyectos de E.ON repartidos entre los Estados Unidos de América y Europa. 9 de octubre de 2008