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Biomasa
La biomasa, un combustible de origen biológico, natural y respetuoso con la naturaleza puede ser otra solución más a la creciente demanda de energía limpia por la sociedad.
En España se comercializan distintos tipos de sustancias para emplear: cáscaras de almendras, huesos de oliva…
Los diferentes tipos de biomasa se clasifican por su origen: forestal, agrícola y pellet.
La forestal, como es obvio, se consigue con los restos o residuos de explotaciones relacionadas con ese sector: fábricas de muebles, carpinterías o cultivos energéticos como chopos y cardos. La agrícola utiliza las cáscaras de almendras o nueces, las piñas, etc. y el pellet se elabora con serrín prensado (que en su mayoría se exporta de España a Francia).
Así la biomasa es una solución para hacer frente al alto gasto de los combustibles fósiles ya que es un producto abundante que puede generar trabajo en ambientes locales. Se puede utilizar en calderas de uso individual o colectivo en casas o edificios, en hoteles, balnearios, grandes naves industriales o recintos deportivos. Las emisiones de gases nocivos son casi nulas y el excedente de materiales que se pueden utilizar para elaborara la hará sin duda extender su uso y postularse como otra energía limpia que disminuya la dependencia exterior de cualquier país al petróleo y derivados.
- Inaugurada la primera planta española de biomasa forestal
Los residuos forestales de los pinares del Alto Tajo, en Guadalajara, se convertirán en energía eléctrica limpia para el suministro de una población de 14.000 personas. Esta transformación de la materia será posible gracias a la primera central de biomasa forestal que se ha inaugurado en España, un proyecto de Iberdrola Renovables que se ha inaugurado con la presencia del presidente castellano-manchego, José María Barreda, y el presidente de la compañía eléctrica, Ignacio Galán.
La planta, en el término municipal del pequeño municipio de Corduente, que ha costado unos ocho millones de euros, convertirá unas 26.000 toneladas de madera (conseguida de la limpieza de los bosques) en dos megavatios continuos de energía eléctrica, de los que un 12% será consumido por la propia instalación. Según fuentes de Iberdrola, se trata de una central pequeña, que servirá de piloto para futuros proyectos.
El funcionamiento básico consiste en lo siguiente: se recogen y trituran los restos forestales; se queman en una caldera y el calor que genera convierte en vapor el agua que circula por unas tuberías. Ese vapor mueve el eje de un alternador y la energía mecánica se convierte en eléctrica. A continuación, el agua se enfría en un refrigerador y el proceso vuelve a empezar en un circuito cerrado en el que se pierde poco agua, según los expertos. 30/07/2009
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