Biomasa
La biomasa, un combustible de origen biológico, natural y respetuoso con la naturaleza puede ser otra solución más a la creciente demanda de energía limpia por la sociedad.
En España se comercializan distintos tipos de sustancias para emplear: cáscaras de almendras, huesos de oliva…
Los diferentes tipos de biomasa se clasifican por su origen: forestal, agrícola y pellet.
La forestal, como es obvio, se consigue con los restos o residuos de explotaciones relacionadas con ese sector: fábricas de muebles, carpinterías o cultivos energéticos como chopos y cardos. La agrícola utiliza las cáscaras de almendras o nueces, las piñas, etc. y el pellet se elabora con serrín prensado (que en su mayoría se exporta de España a Francia).
Así la biomasa es una solución para hacer frente al alto gasto de los combustibles fósiles ya que es un producto abundante que puede generar trabajo en ambientes locales. Se puede utilizar en calderas de uso individual o colectivo en casas o edificios, en hoteles, balnearios, grandes naves industriales o recintos deportivos. Las emisiones de gases nocivos son casi nulas y el excedente de materiales que se pueden utilizar para elaborara la hará sin duda extender su uso y postularse como otra energía limpia que disminuya la dependencia exterior de cualquier país al petróleo y derivados.