
Energía renovable, también llamada energía alternativa o blanda, es la energía que se obtiene de fuentes naturales en
teoría no se agotarían con el paso del tiempo. unas por la cantidad de
energía que contienen, y otras porque son capaces de regenerarse por
medios naturales.
El progreso no podría ser posible sin una cosa: la energía. Hasta comienzos del s. XIX la madera fue casi la exclusiva fuente de energía. La sustituyó después el carbón que permitió sentar las bases de la sociedad industrial que se afianzó cuando posteriormente aparecieron, casi a la vez, el gas, el petróleo y la energía eléctrica. En la última década del s. XIX los carbones suponían el 50 % en el suministro de medios energéticos del mundo, subiendo hasta el 73 % a inicios del s. XX pero ya fue descendiendo hasta suministrar tan sólo el 18 % en 1970. Después de la II Guerra Mundial la primacía la obtienen los hidrocarburos. La aparición de la energía atómica llevó consigo una reducción de esas energías.
La Humanidad se enfrenta a un nuevo reto, en este siglo XXI, la sustitución de las energías fósil y nuclear por unas energías alternativas, renovables, respetuosas con el medio ambiente e inocuas para la naturaleza.
El consumo eléctrico sigue creciendo, siendo las mayores fuentes generadoras de energía las centrales nucleares, la clásica termoeléctrica y la hidráulica. En España el consumo, según datos de REE (Red Eléctrica Española), ha ascendido cerca de un 4% y hay que asegurar la producción para cubrir esa demanda. La producción de energía eléctrica de origen nuclear ha ido en descenso en España, consolidándose la termoeléctrica como la primera fuente generadora. La tercera en el ranking es la hidráulica que pese a pequeñas oscilaciones debido a los vaivenes hidrográficos ha mantenido un nivel medio de producción, similar a años anteriores.
La contaminación, el cada vez más elevado coste del petróleo y derivados va creando en los gobiernos de los países y en las propias compañías energéticas la necesidad de relevar a los combustibles fósiles por las nuevas fuentes de energía que se presentan como inagotables y respetuosas con el medio ambiente. Además se trata también de satisfacer a una sociedad que defiende y apremia el uso de energías verdes.
La Unión Europea tiene previsto para el año 2020 generar un 20% de la energía a través de fuentes renovables. Esta decisión de los gobiernos de la Unión no es ajena a la presión que las sociedades, cada vez más concienciados ejercen sobre ellos.
El gobierno español lanzó en 2005 un Plan de Energías Renovables que predice para 2010 un 12,1% de energía obtenida de esas fuentes. La pretensión es cumplir con los compromisos adquiridos en la cumbre de Kyoto.
Así, un tercio de la energía consumida en el Estado a final de esta década procederá de fuentes renovables, adquiriendo un papel fundamental la energía eólica.
Se firmó en 1997 y entró en vigor en febrero del 2005 con el apoyo inicial de 55 países que suman exactamente el 55% de las emisiones de gases de efecto invernadero. Posteriormente se han ido sumando más Estados hasta llegar a los 166 actuales. El compromiso es reducir las emisiones un 5,2% respecto a las alcanzadas en 1990 en el cuatrienio 2008-2012. Los países industrializados deberán reducir sus emisiones de dióxido de carbono, hidrofluorocarbonos, metano, óxido nitroso, perfluorocarbonos y hexacloruro de azufre, todos ellos de efecto invernadero.
Energía solar
La energía solar fotovoltaica está basada en la aplicación del denominado efecto fotovoltaico, que se produce al incidir la luz sobre unos materiales denominados semiconductores, de tal modo que se genera un flujo de electrones en el interior del material, y, en condiciones adecuadas, una diferencia de potencial que puede ser aprovechada.
Se estima que, en un año, el Sol es capaz de suministrar a la Tierra 4000 veces más energía de la que se consume.
La electricidad obtenida puede usarse de manera directa o bien ser almacenada en acumuladores para usarla en horas nocturnas o cuando sea necesaria, siendo posible también inyectar la electricidad sobrante a la red, obteniendo con ello un importante beneficio.
Energía hidráulica
El agua de nuestros ríos y la retenida en los embalses es una fuente de energía que utilizamos desde hace muchos años. La caída del agua, gracias al desnivel entre la presa y la central, hace que esa energía cinética accione unas turbinas que generan la electricidad.
Energía eólica
La energía eólica tiene una procedencia directa de la energía solar. Está producida por el calentamiento diferencial del Sol en los mares, valles y montañas, lo que provoca diferentes niveles de calentamiento y presión en la atmósfera. El desplazamiento del aire tiende a eliminar estos desequilibrios de presión, produciendo así el viento.
El aprovechamiento de la energía cinética del viento se realiza mediante el empleo de aerogeneradores o aeroturbinas, que la transforman en energía útil, y que pueden instalarse de forma individual o colectiva, denominándose en este último caso "Parque Eólico".
Sus aplicaciones van desde una simple conversión mecánica hasta la producción eléctrica, tanto en lugares aislados como para el suministro a la red eléctrica.
Es una de las energías renovables más desarrolladas en España, ocupa actualmente el 2º puesto en generación de energía eólica a nivel mundial sólo por detrás de Alemania y crece a un ritmo de más de un 30% anual.
Consiste básicamente en la conversión de la energía cinética del viento, por medio de aerogeneradores, en energía eléctrica que se vierte a la red para su venta a las compañías eléctricas.
Energía geotérmica
La energía geotérmica es aquella energía que puede ser obtenida mediante el aprovechamiento del calor del interior de la Tierra.
Biomasa
La biomasa, un combustible de origen biológico, natural y respetuoso con la naturaleza puede ser otra solución más a la creciente demanda de energía limpia por la sociedad.
En España se comercializan distintos tipos de sustancias para emplear: cáscaras de almendras, huesos de oliva…
Los diferentes tipos de biomasa se clasifican por su origen: forestal, agrícola y pellet.
Mediante la fotosíntesis absorbe y almacena una parte de la energía solar que llega a la tierra, las células vegetales utilizan la radiación solar para formar sustancias orgánicas a partir de sustancias simples y el CO2 presente en el aire.
En este proceso de transformación de la materia orgánica se generan subproductos que pueden utilizarse como combustible
Energía mareomotriz
La energía mareomotriz es la que resulta de aprovechar las mareas, es decir, la diferencia de altura en media de los mares según la posición relativa de la Tierra y la Luna, y que resulta de la atracción gravitatoria de esta última y del Sol sobre las masas de agua de los mares. Esta diferencia de alturas puede aprovecharse interponiendo partes móviles al movimiento natural de ascenso o descenso de las aguas, junto con mecanismos de canalización y depósito, para obtener movimiento en un eje.
Energías no renovables:
Energías no renovables son aquellos combustibles fósiles que se encuentran en la naturaleza en una cantidad limitada
Petróleo
Petróleo, líquido oleoso bituminoso de origen natural compuesto por diferentes sustancias orgánicas. También recibe los nombres de petróleo crudo, crudo petrolífero o simplemente “crudo”. Se encuentra en grandes cantidades bajo la superficie terrestre y se emplea como combustible y materia prima para la industria química. Las sociedades industriales modernas lo utilizan sobre todo para lograr un grado de movilidad por tierra, mar y aire impensable hace sólo 100 años. Además, el petróleo y sus derivados se emplean para fabricar medicinas, fertilizantes, productos alimenticios, objetos de plástico, materiales de construcción, pintura , textiles, y para generar electricidad.
Gas natural
Butano
Otras Energías:
Energía Nuclear
Las centrales nucleares son capaces de producir cantidades ingentes de electricidad con las que satisfacer la voraz demanda energética de los consumidores de todo el mundo. A este potencial beneficioso y barato (tienen en comparación con otras fuentes un bajo coste de producción) se une además el hecho de ofrecer la baza de la independencia económica respecto a los productores de petróleo o gas
Hidrógeno y Pilas de Combustible
Se puede obtener hidrógeno a partir de fuentes de energía renovables como la eólica, fotovoltaica o hidráulica, mediante la electrólisis del agua, constituyendo un proceso cíclico totalmente limpio. También puede producirse a partir de la biomasa por descomposición térmica o biológica, o bien de los propios combustibles fósiles como el gas, el petróleo o el carbón.
La popularización de la pila de combustible puede suponer para la sociedad actual un cambio radical. Será como pasar de la sociedad del petróleo a la sociedad del hidrógeno, un elemento que se encuentra libre en la naturaleza y es prácticamente inagotable.
El paso al hidrógeno supone más que el asegurar un combustible económico y sin efectos contaminantes Significa cambiar la infraestructura de nuestras poblaciones de forma que todo pase por el hidrógeno. Sólo así, los esfuerzos que se hagan tendrán su máximo sentido.
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